1. Contexto y relevancia
El fallo dictado por el Juzgado de Familia de Viña del Mar (RIT F-1592-2024, 28 de octubre de 2025) constituye un pronunciamiento relevante dentro del primer año de aplicación de la Ley N° 21.675, sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, al incorporar una mirada integral sobre la violencia de género y su carácter estructural.
Más que resolver un conflicto puntual, la sentencia evidencia cómo los tribunales de familia comienzan a operativizar los estándares internacionales de la Convención de Belém do Pará y la CEDAW en decisiones cotidianas, avanzando hacia una justicia con enfoque de género.
2. Hechos y desarrollo procesal
La denunciante relató un ciclo de violencia física y psicológica ejercido por su expareja, incluso después de decretada una orden de alejamiento.
Durante el juicio se incorporaron videos, audios, capturas de mensajes de WhatsApp y fotografías de los daños provocados en el domicilio, junto a informes psicológicos que daban cuenta del daño emocional y del riesgo de reiteración. El denunciado negó los hechos, alegando conflictos mutuos.
A petición de su defensa se había ofrecido la declaración de la víctima como “declaración de parte”, pero en audiencia el abogado desistió de ese medio de prueba, lo que impidió que ella pudiera relatar directamente su experiencia ante el tribunal.
3. El problema jurídico central
La cuestión principal fue determinar si la Ley N° 21.675 podía aplicarse a hechos iniciados antes de su vigencia formal, cuando la violencia se mantenía activa al momento de denunciar.
La jueza resolvió afirmativamente: conforme al principio de aplicación inmediata de la ley más favorable en materia de derechos humanos, reconocido en el artículo 4 de la Ley 21.675 y en otros cuerpos normativos, corresponde interpretar y aplicar sus disposiciones en tanto norma especial y más amplia en la protección del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, orientada no sólo a sancionar hechos aislados sino a abordar la violencia como fenómeno estructural y sostenido en el tiempo.
4. Fundamentos jurídicos del tribunal
La sentencia destaca por asumir la perspectiva de género como método de interpretación, reconocer el carácter estructural y sostenido de la violencia —y no como una suma de episodios aislados— y valorar la prueba considerando la posición asimétrica de la denunciante en el proceso.
El tribunal decretó medidas de protección por dos años en favor de la denunciante.
5. Por qué importa este fallo
Para quienes viven situaciones de violencia, el fallo confirma que la denuncia puede prosperar aun cuando los hechos comenzaron antes de la entrada en vigencia de la ley, siempre que la violencia se mantenga activa.
Para quienes litigan, muestra el peso que tiene la prueba digital —mensajes, audios, videos— y los informes psicológicos en la acreditación de un ciclo de violencia, y advierte sobre el costo procesal de desistir de la declaración de la parte.
Si estás viviendo una situación de violencia, no necesitas tener toda la prueba ordenada para consultar. Escríbenos: la conversación es reservada.